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2011-02-21

EL CAMINO INACABABLE

Estaba cansada, casi agotada, y el camino que todavía me quedaba por recorrer parecía muy largo para mis escasas fuerzas...
Os preguntareis porque estaba en ese camino ¿ Verdad ? Puess ahora mismo os lo contaré: Yo estaba paseando por la calle perfectamente, y de repente vi a un pastor alemán que parecía que estaba abandonado. Bueno, el caso es que fui a donde él y no sé que le hice pero me mordio; en fin que empezó a atacarme. Yo, corrí sin parar, corri sin pensar a donde iba, yo corrí. Llegué a un bosque y es en el que estoy. Parece que el camino nunca se acababa y ya no me quedan muchas fuerzas. Desqués de andar mucho, vi una casita de una anciana. Entré a la casita y estaba llena de cosas nuevas y electricas. Le pedí permiso ( a la anciana ) para llamar por teléfono y pedir que me vinieran a buscar. Al final todo acabó. Me quedé en casa, y por cierto, nnunca mas me acerqué a un perro.

2 comentarios:

  1. Yo tuve de pequeña una mala experiencia con un pastor alemán. Solía ir sola a casa al salir del cole. Era una distancia muy corta, pero un día, a mitad de camino, estaba el pastor alemán del vecino suelto. Yo no me atrevía a pasar por donde estaba él. Estuve esperando por lo menos una hora, o a lo mejor dos, ya no me acuerdo pero se me hizo interminable. Al final, cuando lo perdí de vista, me atreví a pasar, con un miedo espantoso por si aparecía otra vez. Cuando llegué a casa estuve llorando creo que tanto rato como el que estuve esperando.

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